Aquí os traemos unos consejos para cuidar un piercing recién hecho. Los piercings nos encantan y es que hay una gran cantidad de sitios en los que los podemos anillar (Además, hay una gran cantidad de diseños, de materiales con los que están hechos, con brillos, ópalos, formas o sin ellos, … El mundo de los piercings es inmenso y de lo más basto, por lo que todos podemos encontrar nuestro piercing, o piercings, ideales.
Pero, si hay algo con lo que debemos tener muy en cuenta, son las directrices que nuestro perforador nos dé para cuidarlo y no solo una vez hecho, sino para que siempre nos luzca bonito.
Consejos para cuidar un piercing:
1-. Lavarse las manos con agua y jabón
Lo primero que debes hacer si quieres cuidarte bien el piercing recién hecho es lavarte las manos antes de tocarlo. Para ello, es importante que las laves con agua caliente y jabón desinfectante. Sécalas con un trozo de papel de cocina.
2-. Retirar las costras
Seguidamente, es momento de pasar a retirar las costras, que le habrán salido a su alrededor, deberán salir por sí mismas, nunca las arranques tú. Para ello, es importante humedecer bien la zona. Puedes colocar una gasa estéril húmeda sobre las costras y dejar que se humedezca o hacerlo en la ducha, con la simple presión del agua de la ducha las costras caerán solas. Las costras tienen que “despegarse” solas de la piel Si ves que no se desprenden por sí mismas, sigue mojándolas, pero nunca las aprietes más de la cuenta ni te las arranques. Además de ser doloroso, abre de nuevo la herida y la hace más propensa a las infecciones.
3-. Limpia la zona del piercing
Una vez has retirado las costras es importante que limpies toda la zona del piercing. Hay productos específicos para ello, los cuales te indicará tu anillador. Pero, si no tienes ninguno de ellos con que uses agua tibia o suero será suficiente. Nunca uses jabón para limpiar la herida.
4-. NeilMed o suero fisiológico
Por último, es importante que apliques alguna solución salina estéril diseñada para el cuidado y la limpieza diaria de los piercings como, por ejemplo, NeilMed, de venta en nuestra tienda online y nuestra tienda física. Este producto se diferencia de las otras soluciones salinas en cuanto a que su base está formulada con gel de áloe vera biológico, conocido por su extraordinaria capacidad de hidratar la piel.
Si no cuentas con este tipo de producto, puedes aplicar un poco de suero fisiológico por encima del piercing. Es importante que te asegures de que este líquido entra en contacto con el orificio y penetre bien. Para ello, humedece la zona y déjalo actuar 1 minuto
5-. Seca la piel
Por último, es muy importante que seques bien la piel y, para ello, lo mejor es usar una gasa estéril, evita las toallas tanto como puedas y nunca uses las manos ni algodón. Esto sólo facilitará las infecciones en la herida.
¿Qué no debes hacer nunca con un piercing recién hecho?
Ahora que ya sabes estos consejos para cuidar un piercing, también debes saber que hay ciertas prácticas que debes evitar mientras este se esté cicatrizando.
La primera, y muy importante, es nunca usar alcohol o agua oxigenada en un piercing porque estos productos, y aunque parezca lo contrario, pueden hacer que el período de cicatrización del piercing sea mayor.
Otra práctica que debes evitar es usar ropa ceñida o cambiarte el piercing antes de tiempo, sobre todo en el piercing de ombligo. Debes dejar la zona libre para que pueda moverse libremente y mantener el piercing original hasta que el proceso de cicatrización haya finalizado y hasta que tu piercer lo aconseje.
Para algunas perforaciones la pieza de primera puesta tiene un tamaño superior a la pieza que se pondrá luego como definitiva. Se hace así porque hay zonas del cuerpo que se inflaman ligeramente al perforarse. Una pieza más grande hace que la piel tenga más espacio y los orificios de la perforación siempre puedan “respirar”. En estos casos se puede cambiar la pieza antes de que la herida haya cicatrizado completamente.
En otras perforaciones se hace al revés. Se usa una pieza de menor tamaño que la definitiva en la primera puesta. Por ejemplo en el Hélix Piercing, ya que la barra más larga es molesta para dormir. Este cambio se denomina “downsize” y solo debe hacerlo un anillador profesional.
Por último, debes evitar en todo momento el uso de cremas, ya sean hidratantes, solares, etc. Del mismo modo, debes evitar bañarte en piscinas y playas ya que esto podría llevar a una mala cicatrización y a infecciones. Lo mejor es que, durante la cicatrización de tu piercing, lleves ropa ancha, evites cinturones si lo tienes en la zona del ombligo y, sobre todo, evites ropa que no transpire.
¿Qué hacer si se nos infecta un piercing? Consejos para cuidar un piercing
En el caso de que sospeches de que un piercing se te ha infectado y necesites consejos para cuidar un piercing, lo primero que debes hacer es acudir a tu perforador donde te darán las pautas necesarias para tratar la herida o, en el caso de necesitarlo, te derivará al centro médico. Sigue las instrucciones que te dan los profesionales, o de lo contrario, puedes acabar por tener que sacar el piercing y perderlo.
¿Cuándo debemos acudir a nuestro perforador de confianza?
Durante el primer mes cada semana, después una vez cada 2 semanas hasta que tu perforación cumpla 2 meses. Un piercer profesional te va a recomendar alguna revisión semanal o cada 15 días
Por otro lado, si la infección no es muy fuerte aún, es posible que tu perforador te cambie el piercing por uno de titanio puro. En este caso, desinfectará la herida, te cambiará el piercing y tú deberás seguir con los mismos cuidados en casa.
Llevar piercings es algo que nos gusta a muchos y es que no podemos engañarnos: sientan de maravilla. Pero, también es cierto que requieren de cuidados. Y, algunos de ellos, requieren de muchos cuidados. Por este motivo es importante que seas consciente del tipo de piercing que te haces, ya que no todos necesitan el mismo grado de atención. Además, debes tener paciencia, seguir las instrucciones de tu perforador y no cambiar, nunca, el piercing antes de tiempo.
Y recuerda que seguir estos Consejos para cuidar un piercing evitará cualquier tipo de infección o retraso en la cicatrización de la perforación.
